El Ensemble Barroco de Jose de la Tomasa nace tras las presentaciones en Sevilla del espectaculo Flamenco Sacro y con los solistas de la Orquesta Barroca de Sevilla que le acompañar en esta serie de conciertos pero con una vocacion lijeramente diferente, la de unir organicamente el flamenco y la musica barroca llendo mas alla de la mera sucesion de temas
Música sacra (del latín sacer, sacra, sacrum: «santo, augusto») o música litúrgica, hace referencia a la forma de expresión musical nacida en Europa hacia la Alta Edad Media (siglo XV) y desarrollada como parte de los ritos cristianos de la época. Por extensión también es aplicable a las diferentes manifestaciones músico-religiosas de otros pueblos, ya sean de origen hindú, budista, árabe, judío, etc.
El flamenco no ha
necesitado que nadie lo reconociera como una joya cultural universal, ni necesitó
que lo denominasen música culta para trabajar con textos de los escritores y
poetas más relevantes del Siglo XX. Se caracteriza por ser una música viva que
fagocita la personalidad de sus intérpretes para renacer como un nuevo estilo.
Es precisamente esa capacidad de adaptación la que le permite codearse con todo
tipo de estilos desde los más festeros y populares a los más cultos y
elitistas.
El presente espectáculo se articula en torno al establecimiento de un
diálogo entre dos formas de transmitir los sentimientos: el cante flamenco y la
música instrumental barroca. Pretende llegar, desde la mayor sencillez de
planteamientos, a la creación de un ambiente recogido e intimista.
Pese al aparente alejamiento de ambos estilos musicales, presentan
éstos, sin embargo, un fuerte vínculo a través de su eminete voluntad de poner
sus medios artísticos al servicio de la expresión de todo aquello que el hombre
es capaz de sentir.
Con Flamenco Sacro proponemos
presentamos una propuesta abierta, donde los sentimientos mandan en todo
momento convirtiendo cada actuación en una experiencia única, diferente e
irrepetible, buscando la esencia espiritual del flamenco y su sentir más
trascendente.
Buceamos en los orígenes flamencos de
la Andalucía Medieval donde convivieron Judíos, Árabes, Cristianos y Gitanos,
buscando el misticismo en los textos, los sonidos y sobre todo en los
silencios, haciendo un ejercicio de contención y minimalismo que deje su
espacio natural a la reverberación de la música y permitiendo que su esencia
mística impregne el conjunto.
El elemento central es el cante de José de la Tomasa, quien, recorriendo
los distintos palos, lanza propuestas que son parafraseadas por un quinteto
instrumental con piezas barrocas de similar carácter.
Resulta fundamental el planteamiento espacial, en varios escenarios
alejados y sobre los que recae alternativamente la iluminación. El silencio y
la oscuridad iniciales se ven animados por la intervención humana, dotándose
con ella de vida y sentido.
El contraste musical se ve así reforzado por el aprovechamiento de todas
las posibilidades que las diferentes iglesias en los que se ofrece el concierto
pueden brindar.
El resultado perseguido es ofrecer al público una experiencia en la que
el flamenco se centra en su aspecto más transcendente, alejado del
deslumbramiento y más conmovedor que espectacular.