lunes, 8 de febrero de 2016

FLAMENCO SACRO

El Ensemble Barroco de Jose de la Tomasa nace tras las presentaciones en Sevilla del espectaculo Flamenco Sacro y con los solistas de la Orquesta Barroca de Sevilla que le acompañar en esta serie de conciertos pero con una vocacion lijeramente diferente, la de unir organicamente el flamenco y la musica barroca llendo mas alla de la mera sucesion de temas



Música sacra (del latín sacer, sacra, sacrum: «santo, augusto») o música litúrgica,  hace referencia a la forma de expresión musical nacida en Europa hacia la Alta Edad Media (siglo XV) y desarrollada como parte de los ritos cristianos de la época. Por extensión también es aplicable a las diferentes manifestaciones músico-religiosas de otros pueblos, ya sean de origen hindú, budista, árabe, judío, etc.
El flamenco no ha necesitado que nadie lo reconociera como una joya cultural universal, ni necesitó que lo denominasen música culta para trabajar con textos de los escritores y poetas más relevantes del Siglo XX. Se caracteriza por ser una música viva que fagocita la personalidad de sus intérpretes para renacer como un nuevo estilo. Es precisamente esa capacidad de adaptación la que le permite codearse con todo tipo de estilos desde los más festeros y populares a los más cultos y elitistas.
       El presente espectáculo se articula en torno al establecimiento de un diálogo entre dos formas de transmitir los sentimientos: el cante flamenco y la música instrumental barroca. Pretende llegar, desde la mayor sencillez de planteamientos, a la creación de un ambiente recogido e intimista.
       Pese al aparente alejamiento de ambos estilos musicales, presentan éstos, sin embargo, un fuerte vínculo a través de su eminete voluntad de poner sus medios artísticos al servicio de la expresión de todo aquello que el hombre es capaz de sentir.
Con Flamenco Sacro proponemos presentamos una propuesta abierta, donde los sentimientos mandan en todo momento convirtiendo cada actuación en una experiencia única, diferente e irrepetible, buscando la esencia espiritual del flamenco y su sentir más trascendente.
Buceamos en los orígenes flamencos de la Andalucía Medieval donde convivieron Judíos, Árabes, Cristianos y Gitanos, buscando el misticismo en los textos, los sonidos y sobre todo en los silencios, haciendo un ejercicio de contención y minimalismo que deje su espacio natural a la reverberación de la música y permitiendo que su esencia mística impregne el conjunto.
       El elemento central es el cante de José de la Tomasa, quien, recorriendo los distintos palos, lanza propuestas que son parafraseadas por un quinteto instrumental con piezas barrocas de similar carácter.
       Resulta fundamental el planteamiento espacial, en varios escenarios alejados y sobre los que recae alternativamente la iluminación. El silencio y la oscuridad iniciales se ven animados por la intervención humana, dotándose con ella de vida y sentido.
       El contraste musical se ve así reforzado por el aprovechamiento de todas las posibilidades que las diferentes iglesias en los que se ofrece el concierto pueden brindar.
       El resultado perseguido es ofrecer al público una experiencia en la que el flamenco se centra en su aspecto más transcendente, alejado del deslumbramiento y más conmovedor que espectacular.